Mi hijo/a tiene dislexia ¿qué hago?

La dislexia es una dificultad del aprendizaje en la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo. 

Cuando una familia recibe un diagnóstico de dislexia no sabe por dónde tirar ni como ayudar a su hijo/a. Esto es frustrante y a la vez desesperante por ver como el niño/a no avanza en los aprendizajes y se descuelga de los demás compañeros/as de su clase.

Os voy a dejar unas pautas para orientaros en como poder enfrentar ésta situación y conseguir que el niño/a mejore:

Lo primero que os aconsejo es hablar con el tutor/a para que sea consciente de lo que le está pasando al niño/a y así pueda ayudarle con adaptaciones dentro del aula. Esta parte es fundamental, si no tiramos todos del mismo “carro” no vamos a conseguir nada. Los profesores tienen que entender que no por ponerles adaptaciones significa que les sitúen en ventaja sobre el resto de la clase sino que lo que hacen es ponerle al mismo nivel.

Lo segundo que os recomiendo ponerse en manos de un especialista para comenzar la rehabilitación. Es decir, acudir a un logopeda para que el niño/a empiece a conseguir estrategias y así disminuyan sus errores y mejoren sus aprendizajes.

Otra cosa que debéis tratar es el explicarles qué sucede, hay que “quitar hierro al asunto” para que no estén preocupados por el qué me pasa ni se sientan inferiores o torpes. Debéis hacerles entender que no tiene una baja capacidad mental, sino un problema en el aprendizaje de la lectura y escritura. Hay cuentos y app que ayudan a que lo comprendan mejor.

Además de las orientaciones que acabamos de comentar, los padres pueden llevar a cabo distintas actividades para desarrollar las habilidades del niño (concretamente, la conciencia fonológica) y reforzar la atención, la memoria y el vocabulario, desencadenando así una mejoría en el resto de aprendizajes o capacidades:

  • Busquen objetos que comiencen por una determinada letra.
  • Inventen rimas “Al perrito pequeñito le picó un mosquito”, “silla amarilla”, etc.
  • Jueguen al veo-veo, a palabras encadenadas y/o describir las cosas que ven al aire libre usando palabras que comiencen por el mismo sonido: “casa cuadrada”, “bote bonito”, etc.
  • Jueguen con puzzles, barajas de familias, animales, etc.
  • Añadan o quiten sonidos a las palabras de forma oral. “si a la palabra silla le quitamos la /s/ ¿qué nos queda?”
  • Busquen diferencias entre dos dibujos casi iguales.
  • Describan un objeto de la casa para que lo adivine: “tiene cuatro patas y nos sentamos en ella cuando vamos a comer”.
  • Lean una historia juntos y hablen sobre ella. Pueden hacerle preguntas para ver si se acuerda de los personajes, cómo se llamaban, qué cosas hacían, etc. Esto también puede hacerse con un programa de Tv.
  • Juegue con app específicas para lectoescritura.

Todas estas pautas y recomendaciones no harán que el niño/a deje de tener dislexia, pero si podrá superarla y aprender estrategias, mejorando así su calidad en lectura y otros aprendizajes.

Debéis pensar que “LO IMPOSIBLE SOLO TARDA UN POCO MÁS”